Para lograr un vídeo de calidad, además de la imagen y el audio, que podrían considerarse los elementos principales, existen muchos otros elementos que marcan la diferencia entre un vídeo casero y uno profesional.
En esta fase es donde se concibe “en el papel” la historia a contar. Se hace un planteamiento minucioso de la producción y grabación y se establecen roles a desempeñar por parte del equipo técnico y artístico como la contratación del personal (en caso de requerirse actores o presentadores).
Es importante tener la idea totalmente clara para conocer desde el principio la función y el cometido del vídeo que pensamos realizar. La idea ha de ser clara y concreta y debe enlazar directamente con el objetivo y el argumento.
Saber claramente qué se quiere conseguir con el vídeo y el público al que va dirigido.
Describir los temas y el desarrollo de los mismos.
Es como un esqueleto o esquema del vídeo que nos ayuda a organizar el plan de grabación.
Basándose en un plan de grabación, préviamente diseñado, se registran las imágenes con la intervención del equipo técnico y artístico.
Es el último paso dentro de la realización de un vídeo. Se deben tener en cuenta recursos como una buena sala de edición, que pueden ayudar a que finalmente la historia se cuente como se quiere.
GRABACIÓN
Basándose en un plan de grabación, previamente diseñado, se registran las imágenes, con la intervención del equipo técnico y artístico.